Estamos experimentando un momento en donde la IA generativa aprende de nosotros a la velocidad de la luz, nos copia y habla similar. Y lo hacen bien. Genera textos, imita voces, reproduce estilos y, a veces, el mercado (por presupuesto, rapidez o autonomía) se inclina por voces sintéticas.
Esto conspira contra el contenido genuino, incluso es herramienta para la viralización de noticias falsas y la velocidad con la que se comparten atenta contra el ejercicio ético de la comunicación en general.
¿Cuál es tu plan? ¿ya identificaste qué podés hacer desde tu lugar?



























































